Copa RFEF - Jor. 4: Club Siero 2 - Club Marino 1

SIERO 2 - MARINO 1

Siero: Ricardo; Mario, Saúl, Tito, Raúl; Gonzalo, Chavi (San Eloy, minuto 87), Quiñones, Valbuena, Omar (Adrián, min. 45) y Óscar (Edu, minuto 70).

Marino: Guillermo; David Miner (Pantiga, min. 55), Samuel, Hugo (Bryan, min. 64), Lara; Miki (Pedro Muñiz, min. 55), Parente, Gustavo, Jabuti; Jorge Valiente y Dani López.

Goles: 1-0: minuto 6, Omar. 2-0: minuto 12, Óscar. 2-1: minuto 23, Jorge Valiente (de penalti).

Árbitro: García Martínez (Delegación del Nalón). Tarjeta roja directa a Raúl y amarillas a Valbuena, Parente, Jorge Valiente, Samuel y Lara.

Incidencias: un centenar y medio de aficionados en el Luis Miranda.


Saltó al sorpresa en el Luis Miranda, donde el Siero se impuso por 2-1 (2-1) al Marino, vigente campeón de la Copa Federación y equipo que no supo sacar provecho de jugar en superioridad numérica desde el minuto 22 y acabó poniendo de manifiesto sus carencias ofensivas en un partido en el que llevó la iniciativa desde la injusta expulsión de Raúl.

El Siero, mucho más generosos sus efectivos en el esfuerzo, se adelantó en el minuto 5, al culminar Omar con un disparo raso y cruzado un jugadón al primer toque entre Oscar, Valbuena y Gonzalo.

Oscar, en el minuto 11, superó de vaselina la salida de Guillermo, tras error de David Miner, y el colegiado concedió gol, a instancias de su auxiliar, pese a que Hugo alejó el balón tras golpear éste en el poste.

En el minuto 21 Parente mandó el balón al travesaño y uno después el colegiado decretó penalti, por presuntas manos de Raúl, que vio además la cartulina roja. El máximo castigo se encargó de transformarlo Jorge Valiente y tras acortar distancias el encuentro paso a ser poco menos que un monólogo de los marineros, que llegaban una y otra vez por banda, pero, carentes de remate, propiciaron incluso alguna que otra contra peligrosa de los locales, como la de Oscar, en el minuto 27.

Desde el minuto 57, el Marino jugó con tres defensas y suya fue la posesión del balón, pero los intentos de perforar el portal defendido por Ricardo no fructificaron.