U.P.
Langreo 0 - Club Marino 4
Langreo: Gonzalo López; Gonzalo, Jonás
González, Ángel, Piero; Carli, Rufi, Juanín
(Álex, m. 55), Carriles (Teto, m. 55); Gustavo y Miguélez
(Saúl, m. 55).
Club Marino: Gabriel; Pantiga, Saúl, David
Míner (Álvaro, m. 42), Samuel; Pascual, Rubén
Fernández, Cotrofe (Miki, m. 46), Darío Aliaga (Pablo
Díaz, m. 25); Borja Prieto y Invernón.
Goles: 0-1: minuto 35, Pablo Díaz. 0-2:
minuto 42, Cotrofe. 0-3: minuto 45, Borja Prieto. 0-4: minuto
83, Álvaro.
Árbitro: Vicente Álvarez García.
Incidencias: unos 500 espectadores en el Nuevo
Ganzábal.
Pasó por encima de un inoperante Langreo y, salvo milagro,
estará en la final. La vuelta, el día 21.
El Marino de Luanco dio todo un recital de juego y goles en el
nuevo sintético de Ganzábal, adonde, salvo milagro
mayúsculo, volverá en octubre para jugar la gran
final. Los de Miramar fueron infinitamente superiores a los azulgranas,
sobre todo en un primer acto en el que anotaron tres tantos, borrando
del campo al Unión Popular de Langreo. Tal fue el festival
de fútbol de los luanquinos, que los locales apenas vieron
el balón. Baste decir que durante el primer tiempo los
de Juanjo González sólo dispararon una vez a meta,
y el lanzamiento de Miguélez salió alto.
Desde los primeros compases se puso de manifiesto la superioridad
de los visitantes que, con buenos cambios de orientación
y jugando las más de las veces al primer toque, pusieron
en evidencia a los azulgranas, que se las veían y se las
deseaban para mantener su portería a cero, cosa que lograron
hasta el minuto 35, que fue cuando Pablo Díaz, que había
sustituido a Darío Aliaga, acertó a superar a Gonzalo
López con un disparo raso.
En los diez minutos que restaban para la conclusión del
primer período, gustándose a sí mismos, los
jugadores del Marino consiguieron dos tantos más. Cotrofe,
tras deshacerse de dos contrarios, cruzó en el minuto 42
el balón lejos del alcance del portero local y tres más
tarde, fue Borja Prieto quien mandó el balón al
fondo de la portería azulgrana de disparo raso.
Durante los primeros 45 minutos, el Langreo solo creo peligro
en el 35, con un remate de Migueléz que, encontrándose
en buena posición, mandó el balón por encima
del portal defendido por Gabriel, uno de los tres exlangreanos
que actuaron con el Marino en Ganzábal.
En el segundo acto, con la entrada de Álex y Teto y la
relajación de los luanquinos, el Langreo experimentó
una ligera mejoría, que le permitió tener mayor
presencia en ataque, si bien el portal de Gonzalo López
pasó por bastantes momentos de apuro.
En el minuto 63, Borja Prieto, tras una indecisión de la
zaga local, dispuso de una oportunidad que no tuvo reflejo en
el marcador porque acabó mandando el balón fuera.
Después, Teto, por dos veces, intentó sin éxito
burlar a Gabriel y Alvaro, que ayer se estrenó con el Marino
en partido oficial, que ya había avisado en el minuto 80,
consiguió en el 83 el definitivo 0-4, al aprovechar una
jugada de Borja Prieto.
El equipo de José Luis Quirós, jugando a medio gas,
fue el auténtico dueño del partido, ni la lesión
de Darío Aliaga ni la de David Miner descompusieron a los
de la villa marinera.
|