Los asturianos del Marino, abiertos a ampliar contrato

El club pretende asegurar la renovación de los futbolistas de la región, aunque mantiene la duda de Pablo Lago y Alberto Suárez.

El Marino de Luanco se ha convertido en un balneario para sus jugadores. Una suerte de remanso de paz en el que los sufrimientos parecen edulcorarse. El futbolista del Marino parece sentirse afortunado de vestir la camiseta de un club que obra el milagro de la permanencia en Segunda B temporada tras temporada. El ambiente, amable. La directiva, cumplidora en los pagos. La presión externa, nimia. Con todos esos ingredientes, no es de extrañar que los asturianos en plantilla quieran renovar su compromiso con el Marino.

El cuadro azulón cumple una doble función: por un lado, la de trampolín para jóvenes que quieren dar un impulso a su carrera; por otro, la de destino ideal para jugadores que ya piensan en la retirada tras años de mayor esplendor. Y, si el futbolista en cuestión es asturiano, miel sobre hojuelas. Hasta trece jugadores de la región han terminado la temporada vistiendo de azulón. De ellos, once parece que seguirán la próxima campaña. Sólo Miki y Fredy, por motivos laborales, abandonarán la nave. El resto se muestra abierto a continuar. Incluso uno, Samuel, ya ha estampado su renovación.

El meta Guillermo es el único que conserva contrato en vigor. Todos los demás terminan. El portero ovetense, al igual que sus compañeros, espera que el presidente, Luis Gallego, le cite para hablar de negocios. "Todos los años le digo que sigo si no me sale nada mejor, y siempre renuevo. Así que supongo que seguiré", comenta Guillermo, casi "resignado" a seguir en el Marino.

Y es que el trato de la directiva hacia sus jugadores anula cualquier ambición desmedida en el plano económico. "Por dinero no va a ser. Sólo les voy a pedir que me suban el IRPF", bromea Pantiga, otro de los que probablemente volverá a vestir de azulón. "Sólo voy a pedir una ligera mejora. Creo que no habrá problemas", comenta Pablo Díaz, "Lo que tengo claro es que no voy a volver a salir de Asturias, a no ser que la oferta sea irrechazable. Con lo de Lérida ya tuve bastante", añade el de Riosa, escarmentado por su mala experiencia en el cuadro ilerdense.

En similares términos se expresa Rubén Suárez. "Con 32 años no me planteo aventuras y quiero seguir en el Marino", señala el delantero. Además, la continuidad del técnico, José Luis Quirós, es un extra para los jugadores. Es el caso del joven Álex. "Quirós me ha dado mucha confianza y, ya que él sigue, a mí también me gustaría", afirma el zurdo.

Así pues, los deseos de Luis Gallego de renovar a los jugadores asturianos del Marino están prontos a cumplirse. Las únicas dudas parecen estribar en las renovaciones de Alberto Suárez y Pablo Lago.

El único jugador que ha sellado su renovación es el central Samuel. El resto de los asturianos en la plantilla comenzará sus conversaciones con la directiva a lo largo de la semana.

Se van

De los trece jugadores de la región que han terminado la temporada vistiendo de azulón, sólo Miki y Fredy, ambos por motivos laborales, no seguirán en el Marino de Luanco.

Intención de renovar

Los once asturianos restantes están por la labor de continuar vistiendo la elástica del Marino, como es deseo del presidente, Luis Gallego. La mayoría afirma que no pedirá subidas exorbitantes en sus sueldos y, de no mediar "catástrofe", renovarán en bloque. Las únicas dudas: Pablo Lago y Alberto Suárez. Este último podría manejar otras ofertas.

Los sub-23, objetivo prioritario

El Marino quiere asegurar la contratación de jugadores sub-23 para cumplir con las exigencias de la Federación Española para los clubes de Segunda B. De momento, el club se ha hecho con los servicios del delantero Valito y del meta Borja Piquero.