Piquero regresa a Asturias tras una agridulce experiencia en el Unión Antigua de Fuerteventura. El guardameta defendió con soltura la portería del conjunto canario, pero los problemas económicos, aún no solucionados, del club supusieron un mal trago que confía olvidar en Luanco. Piquero valora positivamente el regreso al grupo dos de la Segunda B de los azulones.
El avilesino confesó que está muy implicado en el proyecto de José Luis Quirós, aunque es consciente de que por delante tiene a Guillermo, titular indiscutible las últimas campañas, pero espera poder aprender de él. El nuevo meta del Marino señaló en su presentación que "estoy contento porque vengo a un equipo que en los últimos años siempre es una piña y donde siempre hay buen juego".
Piquero añadía en su presentación, que al haber tantos equipos filiales en el grupo "puede ser un buen escaparate para mí". Respecto a su paso por el Antigua, en arquero indicó que la Tercera división canaria "tiene calidad y en muchos equipos suele haber más dinero que en otras territoriales", aunque sonrió al hablar de la cuestión económica, ya que en ese equipo atravesó muchas dificultades de cobro y el equipo adeuda a los jugadores bastantes mensualidades.
Después de su paso por Canarias, el joven cancerbero cree que el cambio al grupo del norte será beneficioso para el juego su nuevo equipo gracias al clima y la superficie de los campos. El guardameta Piquero dijo en su primer día como luanquín que "va a ser una experiencia muy importante en lo personal, y un buen escaparate en un grupo en el que hay muchos filiales". Reconoce que será difícil jugar pero "si tengo la oportunidad la aprovecharé".
Como anécdota, cabe decir que Borja es sobrino de Piquero, central del Marino a finales de los años 80.
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