Llega a Luanco con el objetivo de asentarse en 2ª B.
El Marino de Luanco vuelve a mudar de piel como ya es habitual temporada tras temporada. El club sale a presentación por día, tal es la abundancia de fichajes para la próxima campaña.
Ayer fue el turno de dos de los jugadores más jóvenes con cuyos servicios se ha hecho el club azulón: Damián, de 23 años, y Sergio Labrado, de 21.
El avilesino Sergio Labrado es otro producto de la prolífera cantera de El Requexón y tendrá que pelear con Alex por la plaza de lateral zurdo, aunque puede jugar más arriba.
El izquierdo Sergio Labrado, que tras formarse y debutar con el Real Oviedo en Segunda B, ha pasado las últimas campañas fuera de Asturias en equipos de Tercera División, el Girona y el Jerez de los Caballeros. Su paso por la categoría de bronce no es más que un par de apariciones en el Real Oviedo, eso sí, con un golazo en el zurrón. Por eso, no es de extrañar que tanto Damián como Labrado compareciesen ayer en la sala de prensa de Miramar con una sonrisa de sandía.
El Avilés parecía su destino casi cantado para esta temporada. No en vano, el lateral zurdo llegó a dar el plácet al club de su ciudad, pero todo se vino abajo de la noche a la mañana. Sin equipo, a Labrado se le apareció la Virgen en forma de Marino de Luanco.
Sergio Labrado Varela, que tiene la condición de sub 23, empezó diciendo que "la seriedad de quienes están al frente del Marino" fueron las causas que le llevaron a aceptar la oferta, para añadir que "venir aquí significa para mí una oportunidad para relanzar mi trayectoria como futbolista".
Habitual lateral zurdo, aunque en alguna ocasión jugó también más adelante, dijo también que "se perfectamente que voy a tener que pelear con Álex por la titularidad" para añadir que "voy a trabajar por hacerme con un sitio en el equipo".
"Quería volver a Asturias y qué mejor sitio que el Marino", comentó el avilesino, que reconoció que las referencias que le hizo llegar Nacho García, con el que coincidió en el Oviedo, fueron fundamentales.
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