Las ganas de Jabuti de regresar al fútbol asturiano hicieron el resto.
Jabuti es la apuesta del cuerpo técnico marinista para suplir a Alberto Suárez. La tardanza del avilesino en contestar la oferta de renovación del club colmó la paciencia de sus responsables que decidieron olvidarse del delantero.
Jabuti, un jugador muy querido por la afición en su anterior etapa en el club, regresa después de dos temporadas, la primera de las cuales la pasó en el Zamora y en la segunda empezó en el Palencia y acabó en el Marbella, a las órdenes del ex-oviedista Oli, equipo en el que acabó siendo su máximo goleador, con cinco tantos, en quince partidos, que contribuyeron a que el equipo mantuviera la categoría.
El gijonés vuelve a vestir la elástica azulona tras un infructuoso paso por el Zamora, Palencia y Marbella. "Esperaba volver al Marino, pero no tan pronto", señaló Jabuti para reflejar cierta decepción tras su aventura fuera de Asturias.
El delantero se mostraba hoy encantado de volver a casa y dejó claras, en su presentación, las pautas por las que se desarrollará su juego: "La afición del Marino ya sabe que me entrego siempre al cien por ciento. Puede haber jugadores técnicamente mejores, pero yo garantizo sacrificio", comentó Jabuti.
Llamado a ser de nuevo la referencia en el ataque, Jabuti comentó al respecto que "nunca me consideré más que nadie" para manifestar más tarde que "vengo a trabajar. Siempre me caractericé por la lucha y por la entrega y no escatimaré esfuerzo alguno en una nueva etapa en la que mi intención es ayudar a la consolidación del Marino en Segunda B".
El delantero aseguró durante su presentación que "siempre estuvo presente en mí el deseo de volver" y cuando se le preguntó por la plantilla, tras señalar que "no tiene nada que ver con la que dejé", aseguró que "si nos atenemos a los nombres, no cabe duda de que tenemos un buen equipo", pero también dejó caer que "no sería bueno pensar en objetivos altos".
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