El técnico resta importancia a la buena pretemporada de
su equipo.
El técnico del Marino de Luanco, José Luis Quirós, apela a lo
que ya es norma generalizada entre todos los entrenadores del
orbe: minimizar la pretemporada. Una preparación exitosa en cuanto
a resultados suele entusiasmar a la afición pero dejar fríos a
los técnicos. Es el caso del mierense. A pesar de que el Marino
no conoce la derrota en los cinco partidos veraniegos que ha disputado,
Quirós no duda en señalar que la pretemporada "no
es significativa en absoluto".
De los cinco rivales a los que se ha enfrentado el Marino, sólo
el Sporting es de superior categoría. El resto son de Tercera,
a excepción de Sporting B (de Segunda B) y el TSK Roces (Primera
regional) a los que los azulones se enfrentaron anteayer en el
Memorial «Giovanni». Motivos suficientes para que en Luanco mantengan
la prudencia. Además, Quirós busca cuestiones de mayor calado
que la simple estética. "Lo principal ahora es acoplar
a los nuevos y conseguir que los sistemas calen en los jugadores.
El Marino aún está en formación", señala el entrenador
de los de Miramar.
A pesar de la cautela, Quirós sabe que su principal premisa, la
seguridad defensiva, comienza a cuajar, no obstante las novedades
en la zaga marinista. Ahora es el momento de mejorar otros aspectos.
"El Marino es un buen equipo técnicamente, pero está
por ver la capacidad competitiva de la plantilla. En el grupo
en el que estamos, con equipos de una calidad altísima, hay que
demostrar un carácter agresivo", explica Quirós.
A pesar de que su equipo aún está lejos de su ideal, la mayor
preocupación de Quirós son las lesiones. Carmena, Serrano y Pablo
Díaz no jugarán mañana en Villaviciosa. Sin embargo, la más preocupante
es la lesión de Víctor, que podría tener dañados los ligamentos
de la rodilla.
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