El club rastrea el mercado en busca de un sustituto.
La tranquilidad en la que se está desarrollando la pretemporada
del Marino de Luanco se rompió el pasado miércoles. Durante uno
de los partidos del triangular memorial «Giovanni» disputado en
Roces, el central Víctor sufría una de las lesiones más temidas
por los futbolistas: la rotura del ligamento cruzado de una de
sus rodilla. Resultado: seis meses de baja para el gijonés.
Las pesimistas previsiones se cumplieron el pasado viernes. El
diagnóstico de los servicios médicos no dejaba lugar a las dudas
y Víctor deberá pasar por el quirófano para posteriormente cumplir
una recuperación de medio año de duración. Así, en el mejor de
los casos, el central no volverá a jugar hasta el mes de marzo.
Ante tan nefasta noticia, el club no ha perdido un segundo de
tiempo y ya se ha puesto manos a la obra para encontrar un jugador
que ocupe la vacante que deja Víctor. Las circunstancias obligan:
sin Víctor, el Marino sólo cuenta con Samuel y Carmena como centrales
puros. No en vano, anteayer en Villaviciosa ante el Lealtad, fue
Pascual el que actuó en el centro de la zaga. Una medida de urgencia
que resulta en Copa Federación, pero que se vislumbra arriesgada
en la competición liguera.
El club no quiere precipitarse en el fichaje de un central, aunque
su presidente tiene muy clara la premisa: un jugador asturiano
o que haya desarrollado la mayor parte de su carrera en equipos
del Principado.
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