El conjunto gozoniego, que empató sin goles el pasado
domingo ante la Real Sociedad B, logró dos puntos en los cuatro
últimos partidos, en los que tan sólo marcó un gol, encajando
cuatro.
Al Marino se le acumulan los problemas en este inicio de temporada,
ya que el equipo logra muy pocos goles, ha encajado bastantes
y, además, tiene una cantidad de futbolistas lesionados inusual
para estas alturas de temporada. Tras seis jornadas, el conjunto
azul se encuentra en zona de descenso directo, y aunque todos
confían en remontar posiciones lo antes posible, el calendario
que ahora llega se presenta muy complicado.
El conjunto gozoniego, que empató sin goles el pasado domingo
ante la Real Sociedad B, logró dos puntos en los cuatro últimos
partidos, en los que tan sólo marcó un gol, encajando cuatro.
A esa problemática, que en otro sitio haría saltar las alarmas
pero que en Luanco se entiende como algo circunstancial, hay que
unir ese importante número de futbolistas lesionados.
Nacho García, con una rotura de fibras, estará de baja otro mes
y medio; Ángel Luis, con problemas de aductores, tiene también
para otro tanto; y Keita, que era el hombre llamado a sustituir
a Víctor, que se rompió los ligamentos de la rodilla, pasará definitivamente
por el quirófano, y con suerte podrá serle útil al equipo a partir
de enero.
El jugador costamarfileño será intervenido de menisco y quizás
sea el incidente que más ha trastocado los planes de Quirós, ya
que por sus características no tiene recambio natural. Otro de
los problemas es que Jabuti y Nacho García ha coincidido de baja,
lo que ha obligado al técnico a utilizar a Aitor en punta.
Ahora esta circunstancia puede trasladarse a la defensa, ante
la ausencia para el domingo de Samuel Barrio, con posibilidades
para jugar en esa posición de un jugador reconvertido, Pascual
o incluso Sergio Labrado. Más previsible y con mayor margen de
solución son las ausencias de Pablo Lago y la probable de Jaime,
que si estarán en condiciones para el siguiente partido, ante
la Ponferradina, el festivo lunes 13 de octubre.
La media de edad de los jugadores del Marino es alta y en ello
incide el mayor tiempo para recuperar futbolistas, y lo que ellos
mismos opinan del sintético de Balbín, duro y sin amortiguación,
sigue siendo motivo de preocupación para el cuadro técnico y sobre
manera para el presidente Luis Gallego, que vive muy de cerca
lo que le ocurre a su equipo.
El equipo de Quirós jugará el domingo desde las 17 horas en el
Municipal de Guijuelo con arbitraje del andaluz Perdigones Pacheco.
En esta localidad salmantina el Marino ha perdido en sus dos visitas
anteriores.
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