El Marino-Ponferradina se retrasa al lunes 13 de este
mes.
En los últimos tres partidos el técnico José Luis Quirós tan sólo
agotó siete de los nueve cambios a los que tenía derecho. En dos
ocasiones, ante el Lemona y el Sestao, el entrenador del Marino
tan sólo hizo dos de los tres cambios. Además, a excepción de
uno, los recambios saltaron al campo en los últimos 20 minutos
de partido.
Tanta mesura no es baladí. Quirós se encuentras con una plantilla
en los huesos a causa de las bajas. El propio técnico comentaba
al término del encuentro ante el filial de la Real Sociedad que
había encontrado a su equipo "muy cansado".
"Tenemos una plantilla corta y varios jugadores son
veteranos, y eso pasa factura", añadió el entrenador
del Marino. Unas palabras que, en el fondo, venían a significar
el mayor problema que afecta en las últimas semanas a la plantilla
marinista: la falta de efectivos que impide las rotaciones necesarias
para mantener la frescura en el equipo.
En efecto, Quirós podría perder hasta siete futbolistas para el
choque ante el Guijuelo. Seis bajas son seguras: Keita, Nacho
García; Víctor, que se operó ayer de su rotura del ligamento cruzado;
Ángel Luis, Pablo Lago y Samuel. Además Jaime se afana estos días
en superar su contractura en el gemelo que le ha impedido alinearse
en los tres últimos choques, aunque lo más probable es que tampoco
pueda jugar en Guijuelo. El capítulo de lesionados obligará a
Quirós a convocar a dos jugadores juveniles para el choque en
tierras salmantinas.
Las bajas han impedido al entrenador del Marino efectuar los cambios
necesarios para evitar el cansancio de sus futbolistas. "Llevamos
tres partidos jugando con la misma alineación y sin poder hacer
cambios. Eso ha desgastado tanto a la plantilla que en los últimos
encuentros el equipo ha estado sin chispa", lamenta
Quirós.
La situación no variará en Guijuelo, aunque sí se aliviará en
el siguiente choque, en Miramar, ante la Ponferradina. Para esa
fecha, Quirós espera recuperar a Jaime, Pablo Lago y Samuel, aunque
los otros cuatro seguirán en el dique seco durante al menos dos
meses.
Las bajas, precisamente, han obligado al Marino, con el beneplácito
de los bercianos, a retrasar el partido ante la Ponferradina al
lunes 13 de este mes. El hecho de que el día del Pilar caiga en
domingo hace que la fiesta se traslade al lunes.
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