Los luanquinos sólo han marcado cuatro tantos.
Mientras el Sporting B saborea su triunfo del pasado domingo ante el Celta B, lo que le ha supuesto escapar de la zona de descenso directo, la falta de acierto ante la portería contraria lastra la trayectoria del Marino de Luanco, el otro equipo asturiano en Segunda B esta temporada. El juego de los azulones ante la Ponferradina el pasado lunes mereció mejor suerte, pero nuevamente los errores de cara al marco hundieron a los luanquinos.
Como muestra, un botón: el Marino sólo ha anotado cuatro goles en Liga, todos ellos concentrados en dos partidos: tres ante el Ferrol, en el único triunfo hasta la fecha, y uno en Sestao para el 2-1 final. En el resto de choques los de Quirós no han sido capaces de perforar las redes contrarias.
La sequía goleadora de los marinistas tiene dos causas principales. La más importante: las lesiones. Nacho García sigue en el dique seco, Jabuti acaba de recuperarse y Pablo Lago aún está en proceso de adaptación, todo lo más que el tapiego inició la pretemporada casi un mes después que el resto de sus compañeros, aunque con el beneplácito del club. Además, las alternativas que ha buscado Quirós, como Ocaña o Aitor, no han funcionado. Incluso, el entrenador del Marino lamentó tras el choque ante la Ponferradina la excesiva elaboración de las jugadas de ataque por parte de su equipo, en vez de emplear un juego más directo.
En la próxima jornada el Marino se enfrenta precisamente al Celta B, el equipo que acaba de doblegar el Sporting B; mientras tanto, los rojiblancos visitan al Pontevedra, que tiene sólo tres puntos más que los de Abelardo.
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