La derrota en la final de Copa provoca decepción y alivio

El Marino quería el título, pero ahora podrá centrarse en la Liga.

La derrota del Marino de Luanco a manos del Langreo en la final de Copa Federación ha provocado sentimientos encontrados en el equipo luanquín. Por un lado alivio, por otro decepción. Decepción por el transcurso del encuentro en el que el Marino tuvo oportunidades para hacerse con el título, especialmente en el primer tiempo. Pero perdonó y en el descuento un penalti a favor del Langreo, muy protestado por los luanquinos, dio al traste con las esperanzas de llevarse el título. Cuando el varapalo llega de esta manera, duele todavía más.

Pero también hay una sensación de alivio en tierras gozoniegas. Disputar la Copa Federación y la Liga se estaba haciendo muy cuesta arriba para los de José Luis Quirós y a partir de ahora podrán concentrarse en su periplo liguero. Las bajas se están cebando con el banquillo azulón y deshacerse de una de las competiciones es un desahogo para muchos de los jugadores.

Pascual y Nacho García están próximos a su recuperación, pero Keita y Borja Piquero están esperando para pasar por el quirófano y la baja de Víctor le tendrá lejos del terreno de juego prácticamente toda la temporada.

La buena noticia es que Serrano estará recuperado para el partido de mañana frente al Pontevedra. En la final de Copa no jugó por precaución, pero con él son 18 los efectivos disponibles para recibir a los gallegos.

El Marino, después de la victoria del pasado domingo ante el Celta B, espera iniciar una racha de resultados positivos que les coloquen en la parte cómoda de la tabla. Sin embargo, enfrente se encontrará a un equipo que no se lo pondrá fácil. El Pontevedra viene de ganar en casa con comodidad al Sporting B y no quiere dejar escapar los puntos en Miramar para lograr su objetivo: estar en la liguilla de ascenso.