La actitud, clave en la importante victoria del Marino

Los azulones esperan que el triunfo reconduzca la situación.

Luis Gallego aprovechó la negativa del Athletic de Bilbao a aplazar el partido que anteayer se disputó en Miramar para espolear a su equipo y a su afición. El presidente del club azulón se encargó de defender públicamente su postura y censurar la de la entidad bilbaína. Fuera de manera consciente o no, Luis Gallego ya había marcado el primer gol del Marino.

El resultado de la reivindicación de Luis Gallego fue palpable. Los jugadores salieron enrabietados al campo. La afición, por su parte, se volcó con su equipo y contra el Bilbao Athletic. El Marino había encontrado la motivación extra que necesitaba para salir del bache. La actitud de los futbolistas fue esencial para que el conjunto azulón volviera a ganar en Miramar 91 días después.

La actitud fue clave para la victoria, pero no lo único. El Marino, de manera paradójica, se adaptó mejor al barro e hilvanó las mejores jugadas de la temporada. Los de Quirós llegaron por bandas y crearon multitud de ocasiones merced a un fútbol más directo del que había mostrado hasta la fecha. Así, el Marino pudo asegurarse el triunfo mucho antes del penalti transformado por Pascual en el minuto 72. Una pena máxima, por cierto, forzada por Jabuti, la segunda de la que es objeto el gijonés en los últimos tres partidos. Dos penaltis que han otorgado cuatro puntos al Marino.

El Marino espera que el triunfo acabe con el mal fario y la situación se reconduzca. Así, el calendario que resta hasta el parón navideño le reserva al Marino dos partidos a domicilio, frente al Barakaldo y la Cultural Leonesa, y uno en Miramar, ante el colista Valladolid B. El técnico, José Luis Quirós, confía en que la victoria ante el Bilbao Athletic le sirva a su equipo para destensarse y ser capaz, así, de puntuar a domicilio. El partido ante el filial del Valladolid, por su parte, es de victoria obligada, según la plantilla azulona.

No obstante, el triunfo ante los bilbaínos tiene su parte negativa: las secuelas que sufrirá el césped de Miramar, que ha soportado dos partidos seguidos, uno de ellos bajo condiciones meteorológicas tremendamente adversas.