Quirós somete a los suyos a una atípica sesión

Samuel, al no cumplir su sanción, no podrá jugar el sábado en León y Pascual es duda.

La suspensión del compromiso del pasado sábado ante el Valladolid fue el principal tema de conversación de los jugadores y el cuerpo técnico del Marino en su vuelta en la mañana de ayer al trabajo con vistas a preparar el último compromiso del año actual, su encuentro del próximo sábado en el Antonio Amilivia frente a la Cultural, que ha señalado para las 20.00 horas el choque, partido que se encargará de arbitrar el gallego Javier González Arévalo.

José Luis Quirós, que ha dipuesto para la presente semana entrenamientos diarios hasta el viernes, aunque en el del juegues los jugadores harán trabajo de recuperación, dispuso ayer una sesión distinta a la habitual de los lunes, por aquello de que no hubo partido el pasado fin de semana, lo que conlleva que Samuel, que estaba sancionado, no cumplió el castigo, por lo que será baja para el compromiso de León.

El concurso de Pascual, que continuaba ayer con molestias en su rodilla, por una inflamación del ligamento externo, está en el aire, por lo que, de no producirse a lo largo de la semana ningún contratiempo, el Marino realizará su sexta visita al feudo de la Cultural con los mismos hombres que Quirós había dispuesto para jugar frente al filial del Valladolid.

Por cierto que Pedro Luis y el mencionado Samuel fueron el pasado sábado testigos de excepción en Mareo de la derrota del conjunto leonés antes el Sporting B, partido en el que la Cultural perdió por sanción al portero Bermúdez, que resultó expulsado, y ambos informaron al primer responsable técnico marinista de la forma de jugar del próximo rival, un equipo a quien el Marino solo consiguió arrancar un punto --empate a un gol en la temporada 2005-06-- en sus cinco visitas al Antonio Amilivia.

Sobre la fecha en la que se disputará el aplazado ante el Valladolid B, las opiniones son contrapuestas, toda vez que el reglamento contempla que los encuentros de la primera vuelta deben jugarse antes del inicio de la segunda, pero el pésimo estado de Miramar, y el hecho de que en ese escenario hayan de disputarse hasta tres partidos en enero, puede que sea razón suficiente para que el Comité de Competición permita retrasar el enfrentamiento al mes de febrero.

En otro orden de cosas, la plantilla marinista tendrá vacaciones desde una vez finalizado el partido del sábado en León hasta el lunes, día 29, fecha en la que Quirós y los suyos iniciarán la preparación del último encuentro de la primera y primero del próximo año, la visita a Miramar del Lugo.