El Marino se reengancha a la esperanza

El triunfo ante el Ciudad de Santiago deja a los azulones a tres puntos de la salvación.

Pascual pugnando con un contrarioEl fútbol es veleidoso. Tras caer con estrépito ante el Lugo por 0-5, el Marino parecía perder pie en su lucha por la salvación. Tan sólo un partido ha servido para que el panorama se aclare. Los azulones consiguieron anteayer una victoria, ante el Ciudad de Santiago, tan taquicárdica como fundamental. El 1-0 ante los santiagueses constituye un pulmón de acero para el Marino, que se reengancha a la esperanza. No en vano, con un partido menos, los luanquinos se ubican a un punto del puesto que condena a la fase por la permanencia y a tres de la salvación total.

El triunfo ante el Ciudad de Santiago llegó tras dolores de parto. El Marino se mostró romo en ataque e, incluso, falló un penalti. El gol de Jaime en el tramo final evitaba que los azulones se hundieran en la tabla. "El triunfo fue fundamental en todos los aspectos. Primero, para no complicarnos la clasificación y, sobre todo, en el plano anímico. Ahora nos vemos con más confianza", señala el meta Guillermo, capitán de los de Miramar.

Con el triunfo ante el Ciudad de Santiago, el Marino calca su trayectoria de la pasada campaña. A pesar de que anteayer se inició la segunda vuelta, los azulones tan sólo han disputado diecinueve partidos, a causa del aplazamiento del choque ante el Valladolid B.

Por tanto, las cifras son análogas a las de una primera vuelta completa. En este sentido, el Marino ha sumado 19 puntos en otros tantos partidos, uno más que en la primera ronda de la pasada campaña. Por tanto, el equipo que dirige José Luis Quirós se ve forzado, nuevamente, a jugarse los garbanzos en la segunda vuelta. Así, tras visitar este sábado al Racing de Ferrol, los azulones afrontarán dos finales de manera consecutiva, y ambas en casa: el miércoles, día 21, ante el Valladolid B, partido que se disputará a las 20.00 horas, y el domingo, día 25, ante el Zamora.

Para salir del atolladero, el Marino deberá resolver su mayor problema hasta la fecha: la efectividad atacante. Los azulones, con once tantos anotados, son el equipo que menos goles marca de los cuatro grupos de la Segunda B, junto al Atlético Baleares. La falta de un rematador y las características similares de los delanteros azulones lastran el ataque del Marino.

Además, los luanquinos deberán mejorar su tono. "A lo largo de la primera vuelta hemos pecado de cándidos, y no puede ser. La plantilla es lo suficientemente veterana como para dominar la categoría con menos problemas", señala Guillermo, capitán de los azulones.