Los refuerzos del Marino, en punto muerto

El club no se plantea otorgar bajas para poder fichar.

El gijonés Dani Peláez será, giro copernicano mediante, el único refuerzo invernal del Marino de Luanco. El centrocampista se ejercita desde anteayer con sus nuevos compañeros tras llegar al equipo azulón procedente del Lanzarote, cuyos problemas económicos han dejado al primer equipo conejero como un solar.

A Peláez, que ocupa la plaza de Valito que regresa, a su vez, al Astur, pudo haberle acompañado el central Raúl. El ovetense, uno de los objetivos del Marino en pretemporada, también ha abandonado el Lanzarote por falta de cobro. El representante del jugador tanteó al club luanquín para que el central lograra acomodo, pero sin éxito. Y es que la recuperación de Keita y el buen rendimiento de Ángel Luis en los partidos que hubo de reconvertir su posición han dejado bien cubierto el centro de la zaga.

A tenor de los guarismos que presenta el Marino al término, lo que realmente necesita el cuadro azulón es un delantero. Los de Miramar son el equipo menos goleador de los cuatro grupos de Segunda B, con sólo once dianas anotadas. Las prolongadas ausencias por lesión de Nacho García y Jabuti dejaron al Marino muy mermado en posiciones delanteras. Además, las similares características de los atacantes azulones lastran el bagaje goleador del Marino.

No obstante, la sequía de delanteros que puedan marcar las diferencias en el mercado retrae a la directiva marinista de intentar la contratación de un atacante. No sólo la ausencia de delanteros de garantías tiene que ver con la decisión de los responsables del club de Miramar. También la falta de posibles en las arcas de la entidad. La directiva encabezada por Luis Gallego llevó a cabo un esfuerzo extra en pretemporada para reforzar a una plantilla mayoritariamente asturiana. Esa inversión ha agotado las reservas destinadas a la contratación de futbolistas. Además, el Marino tiene el cupo de fichas a rebosar. De esta manera, la única forma de que lleguen futbolistas es que otros abandonen la plantilla.

Así, Valito ha dejado su sitio a Peláez. Parece que será el único movimiento invernal en Miramar. Eso, a pesar de que jugadores como Ocaña han dejado de contar para Quirós después de tener un papel preponderante en las primeras estribaciones de la temporada. No obstante, no parece que el club azulón esté por la labor de plantearle la salida al cordobés.

Así las cosas, el Marino ha dejado en punto muerto el capítulo de refuerzos, a pesar de los numerosos ofrecimientos que han llegado a las oficinas de Miramar. Algunos jugadores, incluso, aceptarían fichar sólo por la residencia.