El césped, entre algodones

El partido entre el Marino y el Valladolid B parece maldito. Tanto en la fecha que debería haberse disputado, el 13 de diciembre, como en la estipulada tras el aplazamiento un temporal de lluvia azota Asturias. No obstante, los cuidados de los responsables del Marino han posibilitado que el terreno de juego esté al menos practicable para el partido de esta tarde.

El club luanquín había apalabrado con el Real Valladolid disputar el choque el 18 de febrero. Una medida que precisamente iba encaminada a evitar un mayor deterioro del césped. Sin embargo, la Federación Española decidió unilateralmente adelantar el choque a la tarde de hoy, desdeñando el pacto entre ambos clubes. Ahora, es una incógnita en qué estado terminará Miramar un mes, el de enero, en el que acogerá cinco partidos. Una actividad que podría pasar factura.