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El
Marino deberá esperar a final de temporada para mejorar el campo,
que ya ha provocado la suspensión de un partido.
Los problemas del terreno de juego de Miramar se han hecho mucho
más notables esta temporada, debido a las abundantes lluvias y
también por la coincidencia de las semanas con mayor pluviosidad
con los partidos a disputar por el Marino como local. Eso, unido
al envejecimiento del césped, que no cuenta con un drenaje adecuado,
hace que en los últimos encuentros disputados en Miramar siempre
haya existido el rumor de la posible suspensión, confirmándose
en el partido ante el Valladolid B.
La última vez que fue levantado el césped de Miramar en su totalidad
fue hace 26 años, con motivo del ascenso del equipo a la Tercera
División. Después hubo diferentes mejoras por zonas, una ampliación
por el lateral este coincidiendo con el primer ascenso a Segunda
B en la temporada 96-97, y otras mejoras parciales.
Ahora Miramar necesita una oxigenación y aunque algunas personas
piensan en el traslado del campo en breve, de momento eso no lleva
visos de ocurrir a corto plazo, por ello la única solución sería
que una vez concluida la Liga se acometiese una mejora a fondo
de la instalación.
Levantar
y colocar 'tepex' en el campo de entrenamiento del Sporting en
Mareo costó más de 300.000 euros y en Miramar podría ascender
una obra de esas características a la mitad, siempre y cuando
en lugar de comprar 'tepex' (7.000 metros cuadrados), la actuación
se limitase a sembrar después de levantar el campo y colocar el
drenaje.
El Marino jugó la semana pasada dos partidos en el campo de Miramar
lo que acabó provocando que el terreno de juego el domingo se
encontrase demasiado pesado y que el Zamora intentase suspender
el partido. No lo consiguió, pero pese a todo logró la victoria
con la ayuda del campo, precisamente.
Un resbalón de Keita cuando se disponía a despejar habilitó al
delantero del Zamora para que marcase. Mientras tanto el Marino
tendrá que ir capeando el temporal como buenamente pueda. Por
lo pronto no volverá a tocar Miramar hasta el próximo 8 de febrero,
cuando reciba al Sestao River.
Antes jugará en Arlonagusia ante un Lemona, al que no ha conseguido
derrotar nunca en el campo del equipo cementero. En los tres enfrentamientos
que han tenido, dos han sido las victorias de los locales y un
empate, que se remonta a la primera vez que se enfrentaron ambos
equipos, por la temporada 2004-05. Mal campo para un Marino que
lejos de Miramar sólo ganó en Barakaldo y Vigo.
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