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La Deportiva se lleva los tres puntos ante el Club Marino sufriendo (1-0)
www.bierzonoticias.com. Francisco Roberto Otero (Ponferrada) 02/03/2009.


Se repitió la historia del partido ante el Real Rácing “B”. La Deportiva hizo un partido similar y como entonces logró sacar como positivo los tres puntos, que al final es lo que cuenta.
Tartilán y Nistal dispusieron cuatro cambios con respecto al equipo inicial de Gijón, de los cinco ensayados el jueves. Sólo Pagola no jugó de los esperados, pero sí Fuentes, Rubén Vega, Fran y Jonatan Valle.
La primera parte fue mala; tanto que apenas llegaron a puerta unos y otros. La Deportiva tuvo dos llegadas por la banda de Jonatan Valle, adonde también caía Rubén Vega. El cántabro falló solo ante el portero en la opción más clara y otro tiro se fue cruzado de más. La Ponferradina no superaba con claridad la zona ancha, donde el equipo asturiano metía demasiados hombres. Las entradas por bandas del cuadro berciano casi no existían y antes del descanso Samuel Barrio pudo anotar el 0-1, pero el balón tocado en el segundo palo ni siquiera encontró puerta, aunque se paseó por delante del marco de Alejandro.
En el segundo acto la Deportiva empezó algo mejor. Encontró más espacios y en los primeros quince minutos llegó más al marco contrario. Borreguero avisó a los dos minutos y tres después, tras una asistencia de Jonatan Valle, el barcelonés marcaba desde el área grande el 1-0. El gol acallaba los pitos que sobre todo en la primera parte fueron una constante.
El primer tiro entre los tres palos del cuadro visitante fue de Serrano tras robarle un balón a Jonathan Ruiz, bastante gris en esta tarde. Alejandro paró el balón. El portero puso la incertidumbre en otro balón llegado al área que no dio atajado y casi entrega a Jabuti. Óscar de Paula pidió un penalty, pero el árbitro no lo consideró. Tampoco, en otra jugada que pareció más clara minutos después. Fue a Rubén Vega, pero el colegiado le amonestó a él. Jonatan Valle también pudo hacer el 2-0 en una vaselina, pero tocó un defensa in extremis para evitar el tanto. Rubén Vega también pudo marcar en un centro de Jonatan Valle, pero el de Castrillo de las Piedras sólo peinó y el cuero salió muy desviado. El equipo visitante hizo cambios y sin variar el sistema, sí que fue empujando más. Tres jugadas a balón parado y otro centro al área de la Deportiva rondaron el marco local, aunque el cuadro asturiano demostró porqué sólo lleva 17 tantos en Liga. Incluso un cabezazo de Jaime ya en el minuto 90 se marchó rozando el palo.
Al final los puntos se quedaron en casa en un domingo en el que Barakaldo CF y Zamora ganaron. La Deportiva sigue tercera, ahora a tres puntos del segundo y sigue a diez del líder. El nuevo cuarto es el Zamora, que como Lemona y Barakaldo CF está a tres puntos de la Ponferradina.

La Ponferradina cierra con victoria una semana difícil
www.la-cronica.net. Javier Santiago (Ponferrada) 02/03/2009.
La Ponferradina cerró con un triunfo ante el Marino (1-0) una semana difícil
marcada por la destitución de Ángel Viadero. Jesús Tartilán y Tomás Nistal se
estrenaron al frente del equipo y, al final, pudieron celebrar una victoria
trabajada y difícil.
La tensión de los últimos días se dejó notar desde el
primer momento en el partido. Los nervios se reflejaron en forma de muchas
imprecisiones y de pitos desde la grada. La Deportiva no logró encontrar su
juego y apenas pudo crear una ocasión clara en medio de la espesa red defensiva
del Marino.
Pero todo cambió radicalmente tras el descanso. Hacía falta
tranquilidad y, para conseguirla, nada mejor que el gol. Una vez más, Jonathan
Valle se encargó de desatascar el partido. Desde la banda izquierda desbordó a
la defensa asturiana y envió el balón al área, donde surgió Borreguero libre de
marca para fusilar.
Con ventaja en el marcador, la Deportiva ganó en
serenidad y encontró los mejores momentos de juego. Los blanquiazules
dispusieron de más ocasiones para sentenciar el encuentro, pero no lo
lograron.
Así, tuvieron que sufrir en los minutos finales para asegurar el
triunfo. El Marino puso en liza todas sus armas ofensivas y dispuso de varias
jugadas a balón parado. Un remate de cabeza que se fue cerca del palo fue el
mayor susto de la Deportiva y también el último, porque poco después llegó el
pitido final. Así, logró lo que necesitaba imperiosamente, una victoria que le
permite seguir en tercer lugar y recortar diferencias con el segundo, la
Cultural.

La Deportiva vence al Marino y a los nervios
www.la-cronica.net. Javier Santiago (Ponferrada) 02/03/2009.
Un gol de Borreguero da el triunfo en el estreno de Tartilán y Nistal.
Ocurrió lo mejor que podía pasar tras una semana difícil. De hecho, lo único que
podía pasar para evitar más tensión y más dudas. La Ponferradina tuvo que
superar a dos rivales. A la madeja defensiva del Marino y a los nervios. Costó,
pero venció a los dos.
Los asturianos se plantaron sobre el campo con las
ideas habituales de los rivales de la Deportiva y se encontraron con un aliado
inesperado. La tensión de los últimos días se convirtió en el principal enemigo
para los blanquiazules.
Apenas habían pasado unos minutos de partido espeso y
embarullado. Borreguero tomó una decisión perfectamente normal y envió el balón
hacia atrás en lugar de arriesgarlo en un patadón sin sentido. Y desde la grada
empezaron a sonar los pitos del sector más impaciente. Así, aunque el Marino no
había dado ningún susto y la Ponferradina no había cometido ningún error grave,
el partido entró en situación de peligro.
Como era lógico, los nervios
anudaron las piernas y espesaron las mentes. Contagiados por el ambiente, los
blanquiazules erraban pases básicos, sentían quemaduras con el balón en los pies
y se quedaban atrapados entre la red del Marino, que redujo el terreno de juego
a un cuarto del campo.
Cada medio acercamiento de los asturianos al área,
ninguno más allá de la frontal, generaba otra oleada de pitos. Y cada una de las
excesivas perdidas de balón de los blanquiazules espoleaba los nervios que, a su
vez, provocaban más errores en un círculo vicioso sin fin.
En medio de ese
clima, sólo una buena combinación entre Rubén Vega y Jonathan Valle puso a la
Deportiva cerca del gol y de la calma. El cántabro disparó escorado y el balón
casi se manchó de cal sobre la línea, pero se fue a la nada.
Y así, la
Ponferradina se fue al descanso en medio de una sonora pitada y con la sensación
de que estaba a un paso de hacerse el hara-kiri. El debate sobre los
acontecimientos de los días previos, marcados por la conversión definitiva del
club en SAD y la destitución de Ángel Viadero, se había impuesto sobre el
partido y, así, el resultado estaba más en el aire que nunca.
Pero hay algo
capaz de salir al rescate de cualquier zozobra: el gol. Y apareció en el mejor
momento. Nació, una vez más, en las botas de Jonathan Valle. Mientras algunos se
empecinan en buscarle defectos, él sigue respondiendo a base de magia y acierto.
Su calidad es incuestionable y los que basan sus reproches en una presunta falta
de eficacia se topan de bruces con la estadística. El cántabro lleva un buen
puñado de goles y muchas asistencias.
Como la de ayer, que llegó tras otra
jugada plagada de clase y regates en la banda izquierda. Tras enloquecer a la
defensa puso el balón en el área y allí surgió Borreguero, libre de marca, para
definir como si fuera un ariete.
El tanto valió la victoria ante los nervios
y ante el Marino. Gracias a las virtudes balsámicas del gol, la Ponferradina se
sintió cómoda por primera vez y, lógicamente, dibujó su mejor fútbol. Los
retoques estratégicos de Tartilán y Nistal en el descanso también hicieron su
efecto y otorgaron soltura y más mordiente al equipo.
El partido nunca fue
una maravilla, pero sí dejó un ramillete de buenas combinaciones y alguna
ocasión más para ampliar la ventaja, de nuevo con Jonathan Valle como hombre más
peligroso. Para el recuerdo queda un golazo de vaselina anulado por fuera de
juego. Seguro que hasta el línea se arrepintió de levantar el banderín cuando
vio con qué maravilla finalizaba el delantero la jugada.
A falta de más
goles, el partido se vio abocado al sufrimiento del tramo final. El Marino tiró
de lo mejor de sus cartas para tratar de reconducir la situación. Con toda la
grada ya ganada para la causa, la Ponferradina resistió con solvencia las
tímidas intentonas de los asturianos. Pero les otorgó aire concediendo varias
jugadas a balón parado, aparentemente el único recurso que podía aprovechar el
rival.
En la tarde de los nervios, no podían faltar los sustos. Un cabezazo
que se fue rozando el palo de la meta de Alejandro provocó los últimos suspiros
de angustia. No hubo más. El equipo se fue entre pitos y aplausos, pero, sobre
todo, se fue con tres puntos a los que nadie había hecho demasiado caso hasta
entonces. Tres puntos que sostienen las aspiraciones del equipo y que, de haber
volado, habrían generado un drama.

Una piña para celebrar el gol y marcar el camino de la unidad
www.la-cronica.net. J. Santiago (Ponferrada) 02/03/2009.
Jonathan Valle se quedó en la esquina donde había fabricado la jugada del gol.
Borreguero, el encargado de convertirlo, se fue hacia él y le secundaron sus
compañeros. Allí, al lado del córner, los jugadores de la Ponferradina se
fundieron en una piña. Con ese gesto, lanzaron un mensaje de unidad necesario
después de unos minutos tensos, con un desencuentro entre equipo y afición como
ya no se recordaba, fruto probablemente de las tensiones de la semana de la
destitución de Ángel Viadero.
Tal y como apuntó Valle, “no ha sido una semana
fácil para nadie. Creo que está habiendo mucho nerviosismo en todo el entorno y
eso se plasma en el terreno de juego”. Explicó que el abrazo tras el gol “lo
hemos hecho todos para darnos ánimo entre nosotros. El equipo estaba muy
nervioso, necesitaba mucha unión dentro del campo y creo que entre nosotros la
hemos conseguido”. Recalcó que “el equipo está trabajando muy duro, mirando
hacia delante e intentando dar a esta pedazo de afición todo lo que se
merece”.
El delantero se sumó al mensaje que lanzó Viadero tras su
destitución. Manifestó que “hay que tener tranquilidad y en estos momentos
malos, lo mismo que la afición lo está pasando mal, el equipo también y hay que
estar todos unidos”.
La destitución de Ángel Viadero también sobrevoló el
partido. En la grada se vieron pancartas de reconocimiento a la labor del
técnico cántabro. “Ángel, has venido como un señor y te vas como un caballero”,
se podía leer en una de ellas. “Gracias por darnos una lección de humildad”, se
veía en otra. El ex entrenador, que fue muy cuestionado por parte de la grada,
recibió las mayores muestras de adhesión después de su salida del equipo. Al
final, la victoria acabó por eclipsar los nervios y marca el rumbo para afrontar
días de más sosiego.

La Ponferradina se impone por la mínima a un ineficaz Marino que no supo aprovechar la malísima primera parte de los bercianos
www.leondigital.com.es. Juan Ferri (Ponferrada) 02/03/2009.
El nerviosismo produce tedio, imprecisiones, pitos desde la grada que se retroalimentan con cada error que se produce en el campo, aplausos voluntariosos a los jugadores y reconocimiento a las jugadas acertadas que inmediatamente dan paso a los silbidos. Así fue la primera parte de la Deportiva Ponferradina ante el Marino de Luanco. Una primera parte en la que lo más destacado, en los primeros quince minutos, fue el compulsivo consumo de pipas por parte de algunos aficionados locales ante el aburrimiento que, como un gas narcotizante, invadía desde el césped las gradas.
En el minuto 17, un buen pase de Rubén Vega a Valle quedó en un gran susto para los asturianos, al no acertar en la definición el jugador deportivista.
Juego deslavazado, sin tiros a puerta, sin jugadas de peligro. Además, por parte de la Deportiva Ponferradina, sin centro del campo ninguno -tal cual, en el círculo central no había nadie-, con algunos pitos, con algunos aplausos, sin presionar al contrario -la Deportiva-, con muchos nervios -también la Deportiva-; esto fue, en resumen, lo que hubo en estos despiadadamente malos cuarenta y cinco primeros minutos de partido. Excepción hecha de una jugada del Marino en el minuto 44, en la que en balón se paseó, casi en paralelo, por la línea de la meta defendida por el cancerbero local Alejandro, y que dio un susto casi de infarto a todo el deportivismo.
La segunda parte ya fue otra cosa, algo así como otro partido. Más tensión bien dirigida en los jugadores locales, junto con más desenvoltura, más juego y mucha más llegada.
Minuto dos de esta segunda parte. Un zurdazo de Dani Borreguero, desde fuera del área, a punto estuvo de ser gol si no llega a impedirlo la buena intervención del gigante portero visitante, que envió el esférico a córner.
Minuto 50, Valle montó un lío, bonito y lleno de regates, en el que dos o tres rivales quedaron como mareados y seguro que aún buscando dónde estaba el balón, en las inmediaciones de la portería asturiana; centró bajo, casi raso, cruzado, para que la bola llegara a Dani Borreguero, quien empalmó un buen chut que acabó dentro de la meta visitante, colocando en el marcador ese uno a cero que finalmente dio la victoria a los locales.
En el 57, el trencilla, malo, malo, malo, anuló un gol por fuera de juego a Valle; lo de malo, malo, no es precisamente por esta jugada, es por otra, por otras.
Se vio más juego en los primeros veinte minutos de la segunda parte que en toda la primera. Por parte de ambos conjuntos.
Rubén Vega, minuto 69, dentro del área visitante, con el balón controlado, fue arrollado por detrás por un contrario. Penalti clarísimo. No lo vio el trencilla, es más, además de equivocarse al no señalarlo, como un auténtico cabezón se equivocó doblemente porque sancionó con tarjeta amarilla al delantero berciano por, al parecer, fingir una caída. Los ojos en la nuca tenía el árbitro, comentaban los aficionados al acabar el encuentro.
Valle tuvo tres grandes ocasiones de gol, pero desafortunadamente no acertó. La última, en el minuto 80.
El Marino, durante toda la segunda parte, se estiró buscando el empate pero, haciendo honor a su bien ganada fama de equipo que no mete un gol ni al arco iris, no fue capaz de hacérselo a Alejandro.
Terminó, pues, el encuentro con una trabajada victoria local por un gol a cero, en la que, aparte del enemigo que tenía enfrente, la Ponferradina tuvo que luchar contra los nervios y la ansiedad.
Conclusiones de este primer encuentro en esta nueva etapa de los blanquiazules: todo está por decir, el futuro es donde hay que leerlo y éste aún está por escribir. Próximo rival: el Bilbao B.

La revolución, de la vieja guardia
www.infobierzo.com. Infobierzo (Ponferrada) 02/03/2009.
Jugadores como Fran, Fuentes o Borreguero reclamaban más minutos a Viadero; pues bien, Tartilán les ofreció esta jornada una oportunidad para reivindicarse con un once a la vieja usanza. La apuesta, a efectos resolutivos, logró resultado gracias al gol de Borreguero, aunque también se debe decir que la Ponferradina pasó más apuros de los necesarios ante un equipo del vagón de cola, que encerró a los blanquiazules en el último cuarto. La grada dictó sentencia al final, victoria recibida con división entre pitos y aplausos. Sin Viadero en el banquillo, el punto de mira parece dirigirse hacia el rendimiento de los propios jugadores.
Tartilán dejó incluso fuera de la convocatoria a habituales de Videro, como Aitor o Platero, que no está teniendo la progresión que esperaba en la Deportiva.
El once fue también revolucionario, aunque por el recurso a los clásicos, salvo Bornes, que tampoco entró en la convocatoria.
Portilla, Teo y Candela, indiscutibles, vieron el partido desde el banquillo, y así Alcaide y Fuentes jugaron en los laterales, con Borreguero y Jonathan Ruiz en la medular, y la dupla casi olvidada de Fran y Rubén Vega por las bandas. Valle acompañó a De Paula arriba.
El partido se disputó en el centro del campo. Bien es cierto, que el Marino de Luanco no se achantó en el Toralín; adelantó líneas, y fue muy efectivo en la presión, resistiendo físicamente hasta el final, es más llegó mejor que la Ponferradina a este último tramo y obligó a los bercianos a achicar las acometidas sobre la meta de Alejandro.
En la primera mitad, como en casi todo el encuentro, la posesión fue para la Deportiva, pero no había una idea de juego definida, y el equipo intentaba finalizar las jugadas con excesiva rapidez. La profundidad por las bandas fue prácticamente el único recurso ofensivo, puesto que Borreguero y Jonathan Ruiz estuvieron muy espesos en la labor constructiva del juego. Bien para desarbolar al Marino, pero la pelota no salía jugada de este centro del campo, y la mayoría de pases terminaban en los pies de los asturianos.
Además, el Luanco no renunciaba al ataque, sobre todo con internadas por la banda de Fuentes, a quien le costaba volver permanentemente a su posición.
Con todo, ninguna ocasión clara en los primeros cuarenta y cinco minutos.
En la segunda mitad, la Ponferradina se encontró con un Valle que fue el motor de empuje de los blanquiazules. Muy activo para arrancar jugadas con velocidad en la medular, abrir a banda, o incluso penetrar por ambos carriles y centrar. De una jugada suya por banda izquierda salió el centro que empalmó Borreguero en el 50 para establecer el 1-0 final.
En esta segunda mitad Fuentes se mostró muy activo en ataque, pero las contras le ganaban siempre la espalda, y Povedano se vio obligado permanentemente a caer a banda para tapar los huecos.
En el sesenta, Valle tuvo otra gran ocasión, de las pocas de la segunda parte, y del partido. Mano a mano con Guillermo, pero la vaselina se fue desviada por poco.
Desde ahí, un cúmulo de desaciertos de Rubén Vega, que no tuvo su tarde, y acabó siendo sustituido entre pitos y aplausos. Bien es cierto que una jugada suya en el 68 no recibió la recompensa merecida, por el claro penalti en una internada desde la banda que González Arévalo recompensó con una amarilla al maragato por entender que había simulado la acción.
El último cuarto fue para olvidar. El Marino de Luanco encerró a la Deportiva atrás y cercó la meta de Alejandro, que sacó dos manos providenciales bajo palos.
Sólo las salidas por velocidad de la Ponferradina alejaban el balón del campo local, aunque la falta de efectivos al ataque ahogaba cualquier contra.
Al final, la Ponferradina aguantó el 1-0, que reduce la distancia con la Cultural, aunque el juego no ha despejado ninguna duda esta tarde.
Alineación e incidencias
Deportiva Ponferradina
Alejandro **; Pepe Alcaide *, Nacho *, Povedano *, Fuentes #; Borreguero *, Jonathan Ruiz, Rubén Vega # (amarilla, min.68) (Ernesto, min.84), Fran * (Teo, min.77), J.Valle ** (Portilla, min.90), O.De Paula*
Marino de Luanco
Guillermo; Damián, Samuel Barrio (Pablo Lago), Labrado, Carmena; Serrano, Pablo Díaz, Jaime, Jabuti (Rubén Suárez), Keita (A.Hervás, min. 73); Peláez
Árbitro: González Arévalo; asistentes: Lavín Carracedo y Rodríguez Campos.

Con Tartilán, victoria
leonoticias.com. leonoticias.com (Ponferrada) 02/03/2009.
La Ponferradina no falla ante el Marino, suma los tres puntos, y se consolida en la zona noble de la clasificación.
La Ponferradina suma y sigue. Con Tartilán en el banquillo el equipo blanquiazul sumó una victoria determinante, que le permite consolidarse en la zona noble de la clasificación.
El nuevo entrenador, en todo caso provisional, recurrió a jugadores de la 'vieja guardia' como Fran, Fuentes o Borreguero. Sin embargo, pese a que el resultado fue positivo, la grada vio cómo su equipo pasaba mucho más apuros de los previstos, e incluso a la conclusión hubo algún que otro pito esta vez para los jugadores.
En todo caso la Ponferradina estuvo muy por encima en la posesión del esférico, lo que le evitó muchos sustos. Fruto de esa posesión y del empeño de Jonathan Valle, el mejor en el encuentro, llegó el tanto de Borreguero.
1 Deportiva Ponferradina:
Alejandro; Pepe Alcaide, Nacho, Povedano, Fuentes; Borreguero, Jonathan Ruiz, Rubén Vega (Ernesto, min. 84), Fran (Teo, min. 77), J.Valle (Portilla, min.90), De Paula.
0 Marino de Luanco:
Guillermo; Damián, Samuel Barrio (Pablo Lago), Labrado, Carmena; Serrano, Pablo Díaz, Jaime, Jabuti (Rubén Suárez), Keita (A.Hervás, min. 73); Peláez.
Árbitro: González Arévalo; asistentes: Lavín Carracedo y Rodríguez Campos. Amarilla a Rubén Vega.
Gol: 1-0 (minuto 51): Borreguero, a pase de Jonathan Valle.
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