Rogelio se perfila como el sustituto de Quirós

Rogelio García, actual entrenador del Unión Ceares, es el máximo candidato a ocupar el puesto en el banquillo del Marino de Luanco que dejará libre José Luis Quirós al finalizar la Liga en Segunda B.

Ésta sería la tercera etapa de Rogelio en el club, en el que ya estuvo entre las temporadas 1989-90 y 1991-92, en las que el equipo se consolidó en Tercera División y jugó por primera vez la Copa del Rey, y entre 1993-94 y 1994-95, en las que jugó, también por primera vez, la liguilla de ascenso a Segunda B, aunque no logró el objetivo. Es decir, Rogelio tiene el registro de haber sido el primer entrenador en clasificar al equipo gozoniego para participar en la Copa del Rey, y una fase de ascenso a Segunda B.

Es un gran conocedor de la Tercera División y sabe perfectamente manejar un vestuario, razones por las que el presidente del Marino, Luis Gallego, puede volver a apostar por él.

Pese a su posible fichaje por el Marino, Rogelio ha preferido no comentar nada al respecto "porque ahora estoy muy centrado en el Ceares -está en la lucha por alejarse del descenso- y en conseguir por encima de todo la
permanencia. Ya habrá tiempo de hablar del futuro
".

Si finalmente se concreta el fichaje, el Marino seguirá apostando por técnicos conocidos. Ya lo hizo con Roberto Robles, que estuvo en dos etapas, con ascenso y descenso a Segunda B incluidos, y con el propio Quirós, que estuvo en la temporada 1986-87 y que volvió en 2003 para sustituir a Robles y conseguir el último ascenso y la permanencia récord de cinco temporadas en Segunda B.

El Marino seguirá teniendo en Tercera División criterios de trabajo casi profesionales, con sesiones matinales y una exigencia cercana a la exclusividad a los jugadores. El club pasará de más seiscientos mil euros de presupuesto a poco más de la mitad para el futuro ejercicio.

El presidente del club, Luis Gallego, reconoció que Rogelio García es un buen candidato por la experiencia y el conocimiento que tiene de la Tercera División, aunque precisó que "no hemos firmado ningún compromiso con nadie". Gallego está fuera de Asturias por asuntos familiares y no volverá hasta mediados de mayo, momento en el que abordará la planificación de la temporada, entrenador y plantilla de jugadores incluidos.

"No es el momento de hablar de esas cosas, lo primero por respeto a los jugadores. Vamos a hablar con cada uno de ellos para conocer su postura y con los técnicos para ver qué plantilla se necesita, y actuar en consecuencia", señaló.

El descenso del equipo llevará consigo una disminución considerable del presupuesto que podría llegar al 50 por ciento, pasando de los 600.000 euros de esta temporada en Segunda B a unos 300.000 para Tercera. Algunos jugadores, caso de Pablo Lago e incluso Rubén Suárez si no llega a un acuerdo con el Marino, podrían retirarse del fútbol activo; otros, como Keita o Carmena, tienen un caché que quizá sea excesivo para Tercera. Todos estos aspectos y negociaciones tendrán que esperar hasta mediados de mayo.

Hay algún candidato más al banquillo marinero, casos de Javier Gómez, actual técnico del Langreo, y de Luis Rueda, ex del Covadonga y del Pájara Playas de Jandía. Este último tiene unas exigencias económicas superiores a las que pretende el Marino para el puesto en Tercera División, y tanto en uno como en otro, la excesiva juventud pueden ser un obstáculo en su contratación.

Seis años de Quirós
Si el acuerdo con Rogelio viene desde hace más de un mes, la marcha de José Luis Quirós se esperaba desde mucho antes. Cumple su sexta temporada en Luanco y es el técnico que más tiempo ha estado de forma consecutiva en el banquillo. Quirós está muy cerca de la edad de jubilación laboral y se va del Marino «con bastante pena, me hubiese gustado dejarlo en Segunda B".