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Se acabó el suplicio para el Marino de Luanco. La temporada se
hizo muy larga para unos jugadores que ya saben desde hace varias
semanas que vuelven a Tercera división. Y lo hacen de la peor
forma posible: recibiendo una goleada en Lugo (4-0) y quedando
como farolillo rojo de la clasificación del grupo 1 de Segunda
división B tras ser superados por el Valladolid B, descendido
desde hace varios meses y que realizó un aceptable fin de temporada.
La plantilla del Marino cesó su actividad, por indicación de su
presidente, Luis Gallego, y con el beneplácito de José Luis Quirós,
el técnico que puso punto final en Lugo a seis temporadas al frente
del conjunto de Miramar y que ayer tenía la sensación de que "se
acabó la pesadilla".
Los jugadores del Marino ya disfrutan de sus vacaciones aunque
su futuro, en la mayoría de los casos, aún está en el aire. El
presidente del club, Luis Gallego, iniciará pronto la ronda de
contactos con la plantilla para conocer sus propuestas cara a
la próxima temporada y dará a conocer, con casi total certeza,
que Rogelio será el nuevo entrenador en sustitución de Quirós,
que subió al equipo a Segunda B y lo mantuvo durante las cinco
últimas temporadas.
Luis Gallego, que ha tenido que posponer el regreso a Luanco,
tiene ahora la difícil tarea, según Quirós, "de hacer
un buen equipo", con vistas a buscar en la próxima temporada,
con Rogelio García en el banquillo, el retorno a Segunda B, para
lo cual tendrá que hilar muy fino.
Entre los jugadores es segura la baja de Pablo Lago que deja el
fútbol y Jaime podría seguir su camino. Otros jugadores, como
Keita, Carmena o Pablo Díaz parecen tener el futuro lejos de Miramar,
bien porque su rendimiento no fue el esperado o porque su caché
y sus pretensiones económicas son excesivas para el Marino, que
en Tercera división va a rebajar sustancialmente el presupuesto. |